Como afrontar una subida.

No son pocos los que se preguntan cuál es el mejor entrenamiento o si existe algo específico para ganar facultades en subida y pasar los puertos más adelante o sufriendo lo menos posible.

Como milagros no existen, te podemos indicar algunos consejos para ir acercándote a ser el escalador del grupo o como mínimo a que no sufras tanto en las dichosas subidas.


Es muy importante subir a tu ritmo, que desde el principio trates de buscar el ritmo que a ti te va bien. Nuestra tendencia  es intentar seguir el ritmo de los que van mas rápido que nosotros, lo cual suele ser un error. Esos nos generara un fatiga extra que nos provocara que tengamos que bajar el ritmo. A nuestro ritmo, es probable que al final de la subida vayamos alcanzando a aquellos que empezaron más rápido.

Otro punto a tener en cuenta es mantener un ritmo constante independientemente de los cambios de pendiente que tengamos que superar, evitando ir a tirones.

Una buena idea es buscar un ritmo de respiración donde nos veamos cómodos. Centrarnos en hacer respiraciones más o menos profundas y acompasadas. Si detectamos una respiración demasiado acelerada sin duda que nos estamos marcando un ritmo mas alto del que nos corresponde.


En general, es mejor tender a ir con un pedaleo más o menos alegre frente al clásico pedaleo atrancado. Debemos anticiparnos a los cambios de pendiente y subir uno o dos piñones justo antes de que empiece la rampa dura. No debemos esperar a estar en mitad del rampón para cambiar. Hay que usar el desarrollo que nos permita ir cómodos. Ir atrancados supone más fatiga a la larga.

Ya sabemos que las subidas largas tienen un importante componente psicológico, ya que cuando vemos la cima a kilómetros de distancia tendemos a desanimarnos pensando en todo lo que nos queda todavía, por lo que una buena estrategia es marcarnos objetivos parciales, para así centrarnos en el ritmo que vamos a llevar hasta estos puntos intermedios.

Una estrategia mental interesante es autoanimarnos en los malos momentos para ayudarnos a despejar la mente y no pensar en lo cansados que estamos o en todo lo que nos queda hasta arriba. Posemos verbalizar mensajes de animo o cantar canciones que nos animen.


Una cosa que aunque es obvia algunos ciclistas a veces se olvidan, es la importancia del peso cuando estamos subiendo. Si nos sobran diez kilos de peso, por mucho que nos empeñemos, nunca vamos a ser capaces de escalar al ritmo de otros ciclistas más ligeros. En estos casos, perder peso es la estrategia más eficaz para ir más rápido.

Y por último entrenamiento específico en subida. Este entrenamiento consiste en repetir varias veces una subida en vez de hacer al típica ruta.

Fuente: Mountainbike.es / Imágenes: Merkabici.es, Mountainbike.es, Mtb-news.de

Comentarios