Siempre pendientes del ritmo, de los kilómetros, de nuestras pulsaciones, del desnivel acumulado. Pretendemos tener todo el entrenamiento cualificado y cuantificado, la carga medida, controlada al milímetro. Esta es la obsesión de la mayoría de preparadores físicos y deportistas que buscamos el máximo rendimiento.
En esta búsqueda de la excelencia en el que los ciclistas pensamos que todo puede ser medido y registrado, sin pretenderlo, podemos presionarnos en exceso, a veces creemos que somos máquinas indestructibles y nos olvidamos en profundizar en aspectos, tal vez, más importantes. ¿Estamos preparados mentalmente para soportar todos los días, durante una temporada, incluso año tras año, un seguimiento tan exhaustivo y controlado de todos los marcadores de rendimiento?. ¿Tenemos en cuenta nuestra motivación y nuestra percepción del esfuerzo en cada momento? ¿Quizás, merece la pena ser más flexibles, escuchar y fiarnos más de nosotros?

Muchos deportistas y preparadores recomiendan el entrenamiento por sensaciones, aunque ya no se tenga un control tan exhaustivo de la magnitud de la carga. Si el entrenamiento por sensaciones lo encajamos correctamente en el puzzle de nuestra programación, hay claros beneficios psicológicos que pueden ayudar a mejorar nuestro rendimiento.
¿Que es el entrenamiento por sensaciones?
Cuando entrenas, tu cuerpo transmite señales sobre su estado actualizado, sobre el ritmo cardíaco, sobre la exigencia. Hay elementos que no puedes controlar y que ponen de manifiesto clara y evidentemente cómo te encuentras realizando ese ejercicio. Esos síntomas que se desprenden son sensaciones, y en ellos pone el foco el concepto de entrenar por sensaciones.
Sí, es lo que se ha hecho toda la vida y no lo es al mismo tiempo. Porque no se basa solo en sentir esas sensaciones y amoldarte a ellas, sino en saber medirlas e identificar lo que te están diciendo y eso, como todo, también conlleva un entrenamiento comprensivo para poder entrenar por sensaciones de un modo correcto.

Por lo que, entrenar por sensaciones consiste en eliminar de las fases de entrenamiento todos los datos desprendidos de los medidores electrónicos que incorpore el ciclista. No significa que no podamos llevar pulsómetro o potenciómetro, sino que los datos que estos desprendan no serán utilizados para exigirte unos determinados vatios o pulsaciones, sino para orientarnos en nuestro autoconocimiento y en la autoidentificación de nuestros estados de forma.
Peligros del entrenamiento por sensaciones.
Si lo utilizamos en exceso corremos el riesgo de acomodarnos en ritmos más fáciles y por lo tanto, estancarnos.
Desestructurar nuestra programación y terminar por no saber qué tipo de trabajo estamos realizando.
Por último, si llevamos un tiempo sin competir, más de un mes, y abusamos del entrenamiento por sensaciones, podemos perder confianza. Si nunca medimos nuestro rendimiento tampoco sabemos “objetivamente” cual es nuestra forma actual.

Ventajas del entrenamiento por sensaciones.
Tú decides. Si nos dejamos llevar por las sensaciones, nos sentiremos más libres, redescubriendo placeres que empiezan a quedar en lo más recóndito de nuestra memoria, como puede ser lo de entrenar simplemente por entrenar, acumulando kilómetros. A veces esto va de divertirse.
Cualquiera puede hacerlo. Entrenar por sensaciones es válido para novatos y para experimentados. De hecho puede ser la manera más útil de empezar a entrenar en ciclismo. Además la tecnología está muy bien, pero por desgracia los precios de algunos dispositivos les hacen poco accesibles para el público en general.
Nos puede salvar de más de una lesión. Entrenar por sensaciones nos lleva a controlar en cada momento la percepción de cuanto esfuerzo podemos asumir, así que nuestro propio cuerpo controla cuáles son los límites que no podemos superar. Por tanto, seremos nosotros mismos quienes evitaremos pasar límites que pueden terminar en lesiones.

Se puede combinar con la tecnología. Sí, y cuanta más información podamos tener de nuestros entrenamientos, mucho mejor.
Normalmente, un modelo híbrido, en el se prepare ciertas variables, el calendario, los picos de forma, pero sea el ciclista el que tenga cierta libertad aprendiendo a entrenar por sensaciones y aprendiendo a conocer y aplicar esta información en sus salidas, son los modelos que mejor funcionan. Porque forman a ciclistas totales, capaces de sobreponerse a situaciones en las que nadie les indica qué deben hacer, conociéndose mejor y trabajando psicológica y mentalmente las salidas, no solo físicamente. Así que considera entrenar por sensaciones, si es que no lo haces.
Fuente: Octavioperez.es, Brujulabke.com, Corredordemontaña.mundodeportivo.com, Planetatriatlon.com / Imágenes: Biciplan.com, Eltiodelmazo.com, Bikesworldrevista.es
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